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El Salvavidas

Descripcion e historia

Estacion de salvamento tras el abandono
Estacion de salvamento tras el abandono


El salvavidas debió ser uno de las primeras instalaciones de servicio publico que existió en una Atunara llena de barracas blancas con arenales en vez de asfalto, estando fechada su construcción cercana al año 1880. 

El salvavidas fue una de las maneras mas comunes de llamarlo por la gente de a pie, en realidad de trataba de una estación de salvamento, oficialmente denominada "Estación de salvamento de la Tunara" y pertenecía a la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos, sociedad fundada el 19 de diciembre de 1880 por Martin Ferreiro y Peralta, persona muy laboriosa, humanitaria y de incalculable honradez.
Esta sociedad contaba con varias Juntas o estaciones de salvamento por todo el litoral español, siendo la creación de la estación Atunara, fruto de una cuestión de honor por parte del gobierno español de aquellos años. Contando el municipio linense en 1870 con apenas 300 habitantes, cada vez que había un naufragio en las cercanas costas españolas, se abrían las puertas de la frontera para que -amparados por un humanitario acuerdo- equipos de salvamento de Gibraltar socorriesen a los náufragos, equipos que componían tanto personal como útiles cañones de cable con todos los aparejos necesarios para realizar un satisfactorio rescate.

Probando el cohete lanzacabos
Tripulacion, bote y utiles de salvamento


Bajo estas circunstancias, el gobierno invito a la sociedad a que instalara una estación en este sitio, cosa que en principio parecía fácil pero que la economía de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos difícilmente podía costear ya que sus finanzas dependían directamente de donativos. Con 54 juntas creadas y repartidas por el litoral, económicamente tenia muy poca motivación crear en un lugar no urbanizado y semi-despoblado una estación, ya que el personal de salvamento no podría complementar las practicas y el mantenimiento con otros trabajos ajenos, teniéndose que ser contratado a jornada completa y en exclusiva para esta labor, lo que equivalía en caso de no haber naufragios, a un autentico despilfarro sin resultado productivo alguno.

A pesar de ello, esta cuestión de honor patriótico hace mella en el Consejo superior de la sociedad y aprueba la construcción, destinando para ello 9.000 duros, hecho que fue comunicado al ministerio de la marina, no se sabe si para darles satisfacción o por despecho ya que el gobierno no aporto absolutamente nada.
Esta cantidad, muy alta para la época, era a todas luces insuficiente, la condición de la costa y la bravura del levante hacia necesario que la equipación contara con un buen bote insumergible con cámaras de aire estancas, y de un cañón lanzacabos terrestre, lo cual ya la sociedad era imposible de comprar. Afortunada e inesperadamente reciben la siguiente carta del Sr. D. Luis de Isasi, vecino de Jerez: “Deseando mis hermanos y yo conmemorar con algún acto benéfico el 29 de Febrero próximo, primer centenario de nuestra buena y querida madre la Sra. Doña Juana dé Dios Lacoste, viuda de Isasi (q. D.h.), nos ha parecido que lo que cumpliría más á nuestro propósito sería ofrecer á esa Sociedad 25.000 pesetas para que las destinara á las atenciones más urgentes, si bien nos sería muy grato que con esa cantidad tuviese bastante para la construcción de un bote salvavidas que se llamase la Buena Madre, y que lo destinase al punto de las costas que esa Sociedad considerase podría prestar mejores servicios."

Entusiasmados por ver el problema resuelto, la comisión ejecutiva respondió al Sr Isasi "...la estación de La Tunara sería bautizada con el nombre de la Buena Madre y el bote con el de Juana de Dios; que adosada al edificio se construiría una capilla donde pudieran dar gracias á la Virgen los náufragos socorridos y luego volver los ojos á la Buena Madre, cuyo busto pondríase al pie del altar y con su nombre y apellidos, para que los librados de las olas conserven en su corazón el bendito recuerdo de aquella á quien después de Dios le deben la vida."

Demostracion del cañon lanzacabos
Demostracion del cañon lanzacabos
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Busto Juana de Dios Lacoste

 

El consejo superior de esta entidad, concedió a estos donantes por su generosidad, la medalla de oro de cooperación y el titulo de Socios de Merito.

Durante su funcionamiento actuó en varios salvamentos, siendo el primero de ellos mas destacable por ser el que recupero el honor cuestionado ante las visitas humanitarias que prestaban los servicios de salvamento de Gibraltar. Este primer salvamento fue el auxilio prestado al naufragio del buque Fortunata, y quedo relatado de la siguiente forma:

Rescate del Fortunata

Prueba bien elocuente de la grandísima utilidad que reporta á los barcos que navegan cerca de aquel litoral la instalación de La Tunara, es el salvamento que vamos á bosquejar, efectuado el 5 del pasado mes de Enero: Al amanecer de dicho día apareció encallado hacia la playa de Levante (Línea de la Concepción) y en muy apurada situación el brig-barca italiano Fortunata, que había corrido un fuerte temporal y estaba ya partido y casi á punto de hacerse mil pedazos. Demandaban auxilio sus tripulantes, y sin pérdida de tiempo acudió á la orilla la brigada de la estación de salvamento, llevando el lanzacabos. Con extraordinaria rapidez se practicaron las operaciones para salvar á los náufragos, y con tal pericia que al primer cohete quedó el cabo lanzado en poder de los tripulantes, de modo que en el intervalo de una hora pudieron quedar a salvo y en tierra todos ellos, cuyo número ascendía a trece.

Grabado de Rafael Monleon sobre el rescate del Fortunata
Grabado de Rafael Monleon sobre el rescate del Fortunata

Es digno de notar que, según costumbre, vinieron auxilios de la estación de salvamento inglesa, instalada en la inmediata plaza de Gibraltar; pero cuando llegaron al lugar del siniestro, viendo los magníficos aparatos que utilizaba la estación de La Tunara y el acierto con que sus hombres efectuaban las difíciles operaciones de salvamento, hubieron de permanecer inactivos y como simples espectadores, aplaudiendo con entusiasmo el brillante servicio que la; estación española efectuaba, salvando la vida á aquellos infelices que sólo en Dios confiaban ya, esperando hallar la muerte entre las encrespadas olas. Poco después, los restos del buque, que se deshizo por completo, notaban en las aguas, y muchos fueron arrojados á la playa. El imponente aspecto del mar, la tremenda rompiente, hubiera impedido en absoluto utilizar el magnífico bote salvavidas que también posee esta estación.

Fuente: Vida Maritima

 


Esta sociedad que sin animo de lucro, funcionando solo con donativos,y que se fundo como una especie de ONG, bajo el hospicio de la monarquía, al desaparecer esta de la vida política y sumirse España en tiempos duros, sin fondos para el mantenimiento de sus instalaciones, fue languideciendo terminando su historia prácticamente en los primeros años de la post guerra civil, tomando el relevo de su labor el ministerio de la Marina en el mar, y la cruz roja en la costa. Sus instalaciones, equipos y enseres fueron abandonados paulatinamente según menguaba la financiación, la estación de La Atunara no fue una excepción y durante muchos años, sus ruinoso aspecto han acompañado al paisaje del barrio, concretamente hasta la llegada del puerto de La Atunara, en cuya primera fase de construcción se procedió a demolerlo.
De sus últimos años antes de calificarse como ruina, tenemos constancia aunque poca información tanto de quien cuidaba las instalaciones, un tal Jose "el cateto" como de quien se encargaba del mantenimiento de la capilla, una señora llamada Francisca Helena?.
De la capilla que había en la estación, se rescato la imagen donada de la Virgen del Carmen y fue trasladada a un antiguo saladero de pescado, remodelado para la ocasión y convertirlo así en la segunda parroquia mas antigua de la ciudad,esto explica en gran parte el porque de cuando se celebra el día de la virgen del Carmen (16 de Julio), sea una procesión multitudinaria y de gran bullicio. La iglesia de La Atunara tiene por tanto un gran significado místico: la casa de la patrona de los marineros, en un lugar donde se traían los frutos del mar.

Mas datos

  • La Junta Local de la estación de La Atunara se constituyo en La Linea el 15 de Noviembre de 1893, con la asistencia del delegado de la Junta Central de Salvamento de Náufragos, Don Juan de Eliza y Vergara.
  • El 21 de Febrero de 1895 salvaron en una arriesgada operacion a los tripulantes del bergantín italiano “Nuevo María”, que se encontraba encallado al Norte de La Atunara desde el amanecer.
  • El 5 de Enero de 1898 realizó el salvamento de todos los tripulantes del brick-barca italiano “Fortunata”, completamente perdido en la playa de Santa Bárbara. Fueron rescatados la mayoría de las personas que se encontraban en la nave, a excepcion del capitan y algunos oficiales, a pesar de estar el barco encallado en un bajizal y embestido continuamente por las olas, creían que la madera del casco aguantarían hasta que amainase el temporal y pensaban que era posible volverlo a poner a navegar. Poco después desde Gibraltar se le acercaría un buque de guerra británico que también se le ofreció para ser rescatado pero nuevamente la respuesta del capitán fue negativa. Durante el percance, el cónsul italiano en Algeciras se desplazo hasta La Linea y finalmente logro convencer al capitán para que abandonase la embarcación, el cual accedió siendo rescatado por los marineros españoles por haber sido estos los primeros en ofrecerles el rescate. Poco después el barco quedo completamente destrozado y toda la playa de levante llena de trozos de madera del naufragio.


Por estos heroicos actos la Junta Central de Madrid otorgo a los miembros de la estación de salvamento varios premios en metálico así como medallas de plata y bronce.

Estacion Tunara, tripulacion y junta local
Estacion Tunara, tripulacion y junta local


En 1899 queda documentado por escrito los siguientes cargos:

  • OPERARIOS
  • -Patrón de la embarcación: Antonio Seliva Martinez
  • -Tripulación: pescadores voluntarios del barrio de La Atunara

 

  • JUNTA LOCAL
  • Presidente: Manuel J. Bonelo é Infante (posteriormente alcalde en dos ocasiones)
  • Vice-presidente 1º:Trinidad Fernández Roda (ex-alcalde 1886/1890)
  • Vice-presidente 2º:Félix García del Rivero.
  • Vocales: Párroco Laureano Pandelo, Bartolomé Lima Ortiz, Ricardo Ruiz Cuadro, Juan de los Santos Madrid, Enrique Rovira Ortiz, Francisco Vegazo Olmedo, Manuel Lorenzo Méndez, Ramón María Moreno Infante.
  • Tesorero: Manuel Vegazo Olmedo.
  • Secretario: Cristóbal Amaya Ramírez. 
Desde los 50 a los 90 esta fue la imagen mas señera del barrio
Desde los 50 a los 90 esta fue la imagen mas señera del barrio

 


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